Los tesoros de las Corbieras

La tierra da igualmente materiales para la obra. No es imposible encontrarse durante una marcha, hornos de cal en ruinas o cruzar antiguas canteras. La piedra de Ferrals suele ser utilizada (piedra fulminante, marcos para puertas o ventanas,…) pero también otras piedras como el mármol sacado localmente en Vignevieille y que sirve a erigir las fuentes del pueblo.

Nadie duda que debajo del suelo árido de las Corbieras (de Termenès a Tuchan se esconden riquezas insospechadas : hierro, cobre, plata, antimonio, carbón de tierra, plomo…y barita. Las primeras huellas de explotación datan de la Antigüedad. Los Romanos cavaron muchas galerías en busca de oro en Auriac, plata (método punterola y del fuego) y hierro. Además la fase extractora del hierro fue en la segunda mitad del siglo uno antes J.-C. En la Edad Media, casi no se mencionaba las minas en los escritos (unos doce en el siglo XII). En mayoría las minas pertenecían a los Señores de Termes y a la abadía de Lagrasse siguiendo y amplificando las minas de : plata, oro y hierro. Se dice que la corona del arzobispo de Narbona fue de plata de las minas de la Bousole, pueblo de Maisons.

Durante el periodo Moderno, disminuyó la actividad debido al conflicto entre Francia y España. En 1660, Colbert nombró un funcionario que se encargaba en reconocer las minas dando de ese modo descripciones precisas. Pusieron algunas en actividad, como la de la cuenca minera de Ségure por el famoso mariscal de Vauban hacia los años 1678. Muchas grandes familias de las Corbieras contribuyeron también a la actividad de las minas. De la Revolución hasta los años 1850, la explotación queda punteada incluso si las grandes sociedades siguiesen obrando y estudiando los prometidos recursos del suelo.

Con el desarrollo del ferrocarril, se industrializa la actividad minera, las concesiones están compradas por grandes companias ya que traen capital y técnica.
El « tranvía » que enlaza los sitios mineros de las Altas Corbieras a la estación de Lézignan y a La Nouvelle, era un alivio para el desarrollo industrial de las Corbieras. Desgraciadamente, no tuvo ese papel tan esperado. Más allá de los años 1945, sólo las minas de barita de Montgaillard fueron explotadas pero la no rentabilidad causó la liquidación en los años 1960.