A Montséret, atrévase en subir hasta las ruinas del castillo de la Bouisse por el sendero de las marchas llamado el sendero de Mabile. Aunque no se quede impresionado por sus pocas ruinas, sepa que la primera mención del castillo data del siglo XI y durante los siglos y renovaciones, se ha convertido en una arquitectura que abarca casi 1 hectárea y media.

El panorama desde la cima de la estribación de la Roca Larga merece la pena subir media hora. Los restos del castillo dibujan hermosas pinturas como: las colinas cercanas del macizo Fontfroide al este; el raído relieve terrestre de las Corbieras al sur y al oeste la superficie que se abre en la llanura del Minervois marcando el límite Norte de las Corbieras.