Charles Cros (Fabrezan 1842 - Paris 1888)

Es a la vez inventor (precursor del fonógrafo) y poeta (Sioplèt, pronuncie bien la « s » final de Cros !!!)…

El arenque ahumado
Erase un avez un gran muro blanco-desnudo-desnudo-desnudo,
Contra la pared una escala – alta-alta-alta,
y, en el suelo, un arenque ahumado - seco, seco, seco. viene, llevando en sus manos - sucias, sucias, sucias,
Un martillo pesado, un gran clavo – puntiagudo, puntiagudo, puntiagudo
Una pelota de hilo - grueso, grueso, grueso. Pues sube a la escala - alta, alta, alta,
Y clava el clavo - toc, toc, toc,
Todo arriba del gran muro blanco - desnudo, desnudo, desnudo. Déja caer el martillo - que cae, que cae, que cae,
clava el clavo a la pelota – larga, larga, larga, y a la punta, el arenque ahumado - seco, seco, seco. Vuelve a bajar de la escala – alta, alta, alta,
Se lo lleva con el martillo – pesado, pesado, pesado,
y se marcha a otra parte – lejos, lejos, lejos. Y desde,, el arenque ahumado - seco, seco seco,
En la punta del hilo - larga, larga, larga,
Muy lentamente se menea – siempre, siempre, siempre. He hecho esta historia - simple, simple, simple,
 
Para que la gente se enfade - grave, grave, grave,
Y divertir a los – pequeños, pequeños, pequeños.